Una de las más difíciles de acreditar

La migraña crónica se define como dolor de cabeza 15 o más días al mes durante al menos tres meses. Puede ser profundamente incapacitante, pero tiene una dificultad añadida para la valoración: el dolor no se ve en una prueba. Por eso, aunque el Real Decreto 888/2022 valora —como siempre— el impacto funcional y no el diagnóstico, en la migraña la documentación clínica completa es decisiva.

Qué se valora

  • Frecuencia: número de días de migraña al mes.
  • Intensidad de las crisis y los síntomas acompañantes.
  • Días de incapacidad: cuántos días no puedes hacer vida normal.
  • Respuesta a los tratamientos preventivos: una migraña refractaria (que no responde) pesa más.
  • Impacto laboral y en la vida diaria.

Una migraña crónica incapacitante y resistente al tratamiento, bien documentada, puede alcanzar el 33%.

Qué grado se suele alcanzar

  • Migraña crónica con buena respuesta a tratamiento preventivo: frecuencia reducida tras iniciar el tratamiento, pocos días de incapacidad real. Suele quedarse por debajo del 33%.
  • Migraña crónica moderadamente incapacitante: crisis frecuentes con días de incapacidad recurrentes al mes, respuesta parcial al tratamiento preventivo. Es el perfil en el que con más frecuencia se alcanza el 33%.
  • Migraña crónica refractaria: resistente a varias líneas de tratamiento preventivo (incluyendo, cuando procede, tratamientos más recientes como los anticuerpos monoclonales anti-CGRP), con un número elevado de días de incapacidad al mes y repercusión laboral y social relevante. Este perfil es el que con más facilidad supera el 33%.

Por qué el diario de cefaleas y el MIDAS son la pieza central del expediente

Igual que en la fibromialgia, en la migraña crónica el dolor no deja huella en una prueba objetiva: una resonancia o un TC craneal sirven sobre todo para descartar otras causas, no para medir cuánto te limita la migraña. Eso traslada casi todo el peso de la valoración a la documentación clínica que tú y tu neurólogo construís con el tiempo.

Dos herramientas son especialmente útiles:

  • El diario o calendario de cefaleas, que registra día a día la frecuencia, la duración, la intensidad y los síntomas acompañantes (aura, náuseas, fotofobia) de cada crisis, además de la medicación usada. Mantenerlo durante varios meses antes de solicitar la valoración da al equipo valorador un patrón real, no un recuerdo aproximado del paciente en la consulta.
  • La escala MIDAS (Migraine Disability Assessment), un cuestionario breve y estandarizado que traduce ese impacto en una cifra: cuántos días en los últimos tres meses no pudiste trabajar o estudiar, cuántos tuviste que reducir tu productividad a la mitad, y cuántos días perdiste de actividades domésticas o sociales. Puntuaciones altas en el MIDAS (grado III o IV de la escala) documentan de forma objetiva una discapacidad severa asociada a la migraña, algo que refuerza mucho el expediente frente a una descripción solo cualitativa del dolor.

También pesa la resistencia al tratamiento: haber probado y agotado varias líneas de tratamiento preventivo (betabloqueantes, antiepilépticos, antidepresivos, toxina botulínica y, cuando está indicado, los anticuerpos monoclonales anti-CGRP más recientes) sin control adecuado de las crisis es un indicador de gravedad que conviene que el neurólogo detalle explícitamente en el informe, con las fechas y los motivos de cada cambio.

Documentación recomendada

  • Informe de neurología (idealmente de una unidad de cefaleas) con el diagnóstico, la evolución y el historial de tratamientos preventivos probados.
  • Diario o calendario de cefaleas de varios meses, con frecuencia, duración e intensidad de las crisis.
  • Cuestionario MIDAS cumplimentado, si tu neurólogo lo usa, o cualquier otra escala de discapacidad asociada a la migraña.
  • Pruebas de imagen (resonancia o TC) que descarten causas secundarias, aunque no midan directamente la discapacidad.
  • Informe del impacto laboral: bajas médicas, reducción de jornada, informes de un servicio de prevención de riesgos laborales si los hay.

Puedes ver cómo se calcula el porcentaje en cómo funciona el baremo de discapacidad.

Migraña crónica y adaptaciones en el trabajo

La migraña crónica genera un patrón de ausentismo laboral muy particular: no son bajas largas, sino ausencias frecuentes y a menudo impredecibles de uno o pocos días, lo que en muchos entornos de trabajo resulta más difícil de gestionar —y de entender por parte de los compañeros y responsables— que una única baja prolongada. Documentar este patrón con el diario de cefaleas y el historial de ausencias es clave para que la valoración capte la interferencia real en tu vida laboral.

Ciertos factores del entorno de trabajo actúan como desencadenantes habituales de las crisis: la luz intensa o parpadeante, el ruido mantenido, las pantallas durante muchas horas seguidas o el estrés sostenido. Cuando es posible identificarlos, adaptaciones relativamente sencillas —pantallas con filtro de luz, un puesto con menos exposición a ruido, pausas visuales periódicas, cierta flexibilidad horaria para trabajar en los momentos de menor carga de síntomas— pueden reducir la frecuencia de las crisis sin necesidad de cambios más drásticos. El teletrabajo, cuando el puesto lo permite, suele ser una de las adaptaciones más efectivas, porque permite gestionar el entorno (luz, ruido, pausas) con mucha más libertad que en una oficina compartida.

Tener el grado de discapacidad reconocido, aunque sea moderado, facilita plantear estas adaptaciones a la empresa con respaldo legal, en lugar de depender solo de la buena voluntad puntual de un responsable.

Cómo se solicita y qué da derecho

El procedimiento es el general: cómo solicitar el certificado de discapacidad en tu comunidad autónoma. Con el 33% accedes a los beneficios fiscales, laborales y demás. Consulta qué corresponde a cada grado y las ayudas económicas.

Si el grado reconocido no refleja tu situación

Es habitual que una primera valoración se quede corta en la migraña, precisamente por lo difícil que es de acreditar. Si crees que no refleja tu limitación real, tienes derecho a recurrir la resolución aportando el diario de cefaleas y el MIDAS si no los incluiste inicialmente.