Se valoran las complicaciones, no la diabetes
A diferencia de otras condiciones, en la diabetes el matiz es muy claro: el Real Decreto 888/2022 no asigna un porcentaje por estar diagnosticado de diabetes. Lo que se valora es el daño que la enfermedad ha causado en tu organismo y cómo limita tu vida. Una diabetes bien controlada, sin secuelas, rara vez alcanza el 33%.
Las complicaciones que elevan el grado
El grado sube a medida que aparecen y se agravan las complicaciones crónicas:
- Retinopatía diabética: afectación de la vista, que se valora según la agudeza y el campo visual.
- Nefropatía: daño renal, que en fases avanzadas (insuficiencia renal, diálisis) eleva mucho el grado.
- Neuropatía y pie diabético: pérdida de sensibilidad, úlceras o amputaciones.
- Complicaciones cardiovasculares: cardiopatía isquémica, enfermedad arterial.
Cada una se valora por su propio capítulo del baremo, y el grado final integra el conjunto. Por eso una diabetes de larga evolución con varias complicaciones puede superar holgadamente el 33% e incluso el 65%.
Qué documentación llevar
- Informe de endocrinología con el tipo de diabetes, los años de evolución y el control (HbA1c).
- Informes de las complicaciones: oftalmología, nefrología, cardiología, etc.
- Pruebas que acrediten el daño en órganos y su repercusión funcional.
Cómo se solicita y qué da derecho
El procedimiento es el general: cómo solicitar el certificado de discapacidad, gestionado por tu comunidad autónoma. Si se reconoce el 33%, accedes a los beneficios fiscales, laborales y demás. Consulta qué corresponde a cada grado y las ayudas económicas y cuantías.